Hay un tipo de pastelería francesa que me encanta, alejada de las complicadas preparaciones llenas de técnica muy difíciles de lograr. Se trata de las recetas de las
grand-mères (abuelas). Esas recetas llenas de amor, de sabor a hogar, que se van pasando de generación en generación y que terminan delineando la identidad de sus poblaciones. Esta es la cocina a la que apunto, recetas deliciosas que sacan de apuros, económicas, fáciles, que hagan del cocinar un disfrute y no un dolor de cabeza.
El
Clafoutis representa todo lo antedicho, por eso le dediqué la primicia de este post a
Mirada Couture en mi
columna bimensual, y no puede resistir registrarlo acá en mi blog. Ojalá les guste tanto como a mi, y aprovechen a disfrutarlo en familia!